VILLAS SARDINA
El proyecto se organiza sobre un podio de hormigón que alberga los usos más privados, mientras una caja ligera y abierta se eleva sobre él para contemplar, desde la sombra, un horizonte lejano que purifica y ordena el habitar. Una pared, diseñada como la vela de un barco, protege el interior del viento del norte en esta zona especialmente ventosa, integrando funcionalidad y poética en la arquitectura y asegurando confort sin restar ligereza al conjunto.

Desde la parcela conseguimos tener una visión lejana, así que establecemos un podio como plano horizontal.
Ese podio se hace de hormigón.
Dentro del podio metemos las funciones que necesitan mas privacidad y aislamiento, gimnasio, bodega, sauna, parking...y arriba montamos una caja refinada y abierta, con sombra, mirando de forma privilegiada a ese paisaje de horizonte lejano. la ventaja que tienen las visiones lejanas es que purifican mucho todo.
